El anuncio del Ministro de Defensa, de cerrar esta entidad especializada en compras militares de las Fuerzas Armadas, es una mala señal en momentos en que la población pide transparencia.
En sus últimas declaraciones, el Ministro de Defensa señaló su intención de desactivar la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas, lo que significa un retroceso significativo en el esfuerzo que durante años se ha venido impulsando desde el sector Defensa, para transparentar y hacer más eficiente la compra pública; la cual, según datos explicados por el mismo funcionario, ascendería a cerca de 39 mil millones de dólares para los próximos años, en materia de adquisición de equipos militares.
Este retroceso se produce porque el citado ministro parece desconocer que la Agencia de Compras, según el Decreto Legislativo n.º 1128, cumple los siguientes roles específicos para transparentar las compras públicas:
- Normar y dirigir las compras en el mercado internacional.
- Elaborar el plan estratégico de compras del sector Defensa.
- Elaborar el listado de compras estratégicas del sector Defensa.
- Dirigir los procesos de homogeneización y estandarización de bienes y servicios.
- Dirigir los procesos de catalogación en el marco del sistema OTAN.
Como señalamos en un artículo anterior, según Transparencia Internacional, a nivel internacional entre el 10 al 50% del valor de las compras públicas se desvían producto de la corrupción; por ello, la búsqueda constante de nuevos mecanismos que permitan transparentar y centralizar las compras, se deben traducir en una política de Estado. Esta acción implica forzosamente, que las entidades públicas cedan la gestión y control de parte de sus procesos de compras a una entidad neutral y especializada, lo que siempre ha encontrado resistencia en la administración pública, porque les quita el manejo de importantes presupuestos.
Desconoce el ministro de Defensa que la experiencia positiva de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas, como pionera en esta materia, ha sido aprovechada por diversas entidades públicas como Perú Compras y la novedosa Dirección General de Abastecimiento Público, para organizarse e implementar sus procesos de catalogación, elaboración de fichas técnicas y otros mecanismos de transparencia durante los últimos años, y que el accionar de la misma, siempre ha estado acompañada de la Contraloría General de la República.
Pero, como toda entidad pública, la Agencia de Compras depende del apoyo que reciba de parte de la Alta Dirección de Ministerio de Defensa para cumplir sus objetivos. Lo cierto es que durante los últimos años ha sido sub utilizada; siendo el peor ejemplo, lo ocurrido durante la pandemia cuando el Gobierno de turno envió a su casa al personal especializado en la compra en los mercados internacionales; cuando lo que se requería era impulsar estos procesos y no la compra a intermediarios en el mercado nacional.
En un periodo en que el Gobierno del señor Castillo viene siendo investigado a nivel fiscal, justamente por la presunta comisión de ilícitos en las compras públicas; la decisión del ministro de Defensa es una de las peores señales de falta de transparencia que puede darse en el manejo de las compras públicas.
Esperemos que por el bien del país esta declaración sea un exabrupto del ministro y no entremos en un periodo en el que desmontar los controles en las compras públicas se convierta en política de Gobierno.
Sígueme en Twitter: @luisherreraperu
Luis Herrera Romero, abogado, analista político, ex Director General de Administración del MINDEF y presidente de la Comisión que creó la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas el año 2012.
