La crisis económica generada por el Coronavirus desnudó la debilidad de nuestra economía y nos coloca ante el riesgo de elegir mal en las elecciones presidenciales del año 2021.
En mí opinión, una de las mejores visiones sobre el campo económico público, la brindó el premio Nobel de Economía Jean Tirole (2017) cuando señaló: “La economía no está ni al servicio de la propiedad privada, ni al de los que querrían utilizar al Estado para imponer sus valores o hacer que sus intereses prevalezcan. Rechaza tanto la supremacía del mercado como la supremacía del Estado. La economía está al servicio del bien común; su objetivo es lograr un mundo mejor”1. Esta visión adquiere hoy una dimensión especial frente a la crisis económica generara por la emergencia sanitaria del Coronavirus.
Para evaluar el impacto esta crisis, consideraremos en primer lugar, los informes emitidos por entidades financieras nacionales y la opinión de economistas4 que calculan que el 2020 el PBI Nacional caerá entre un 9% y 15%, en relación al PBI del 2019.
En segundo lugar, revisadas las tasas de crecimiento económico y pobreza previas a la crisis sanitaria;2 se observa, en cuanto al PBI, que el mismo presentó en la última década una tendencia sinuosa decreciente, siendo el 2019 el año que presentó el nivel de crecimiento más bajo, con una tasa del 2.6%; por otro lado, el estudio de pobreza monetaria 2008 – 20193, señala que las tasas de pobreza y extrema pobreza mantuvieron un comportamiento decreciente durante dichos años, aunque el 2019 presentaron un incremento de 0.2% referente a la pobreza urbana y de un 0.1% en cuanto a la extrema pobreza a nivel nacional. Esto quiere decir, que en el campo económico y lucha contra la pobreza la crisis del coronavirus nos alcanzó en un periodo económico y social vulnerable.
¿Cuánto nos afectará la crisis hoy y en el futuro? es la pregunta que nos hacemos reiteradamente; para proponer una respuesta, trabajamos sobre los datos económicos existentes, aplicando una regresión lineal sobre la variación de la pobreza5 , los resultados nos dicen que: «Cuando el PBI varia en una unidad (porcentual), la pobreza varia en 0.0302589. Transponiendo este coeficiente al nivel de caída del PBI pronosticado para el año 2020, tendríamos que la tasa de pobreza monetaria se incrementaría entre un 33.77% a 45.87% a nivel poblacional (el año 2019, la tasa se ubicó en 20.20% según el INEI), lo que implicaría que entre 4.5 a 8.5 millones de personas radicadas en el país ingresarían a esta situación.
Por otro lado, respecto a la pobreza extrema, aplicando la misma metodología, tendríamos que por cada 100 mil millones de soles de aumento o diminución del PBI, un 2% en la población ingresa o sale de esta situación; este coeficiente aplicado al pronostico de disminución del PBI (9% a 15% para el 2020), nos dice que la extrema pobreza se incrementaría a nivel nacional, a tasas entre el 4.2% y el 4.7% (el año 2020 la tasa se ubicó en 2.9%), lo que implicaría que entre 400 a 600 mil peruanos ingresarían a este nivel, a causa de la crisis.
El comportamiento de estos indicadores podemos evaluarlos en los gráficos Nº 01 y 02.

Comentarios 1